Durante la madrugada de este viernes, efectivos de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana ejecutaron un operativo conjunto que permitió restablecer la circulación en la ruta Río Abajo–La Paz, una de las principales vías de acceso a la sede de gobierno.
La intervención estuvo encabezada por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, quien supervisó personalmente las acciones desplegadas para retirar los puntos de bloqueo y garantizar el tránsito de personas, alimentos, combustible e insumos esenciales.
Su participación marca un cambio en la conducción de la respuesta estatal frente a la crisis. Considerado una de las principales figuras en la lucha contra el narcotráfico en el país y ahora a la cabeza del Ministerio de Defensa, Justiniano imprime un nuevo enfoque a la gestión del conflicto, con una presencia más activa en el terreno y con la fuerza y contundencia que deben tener las fuerzas del orden.
El operativo permitió recuperar la transitabilidad de una ruta estratégica para el abastecimiento de la ciudad de La Paz, en medio de una coyuntura caracterizada por bloqueos que han afectado la circulación y el suministro de productos básicos.
Sin embargo, el desafío más complejo aún permanece. El altiplano continúa siendo el principal bastión de los sectores que impulsan el cerco a La Paz, una medida de presión que ya supera los 36 días y que mantiene en vilo el abastecimiento y la actividad económica de la región.
La antesala de este cambio de rumbo estuvo marcada por la aprehensión de dirigentes que lideraban los bloqueos, una señal clara de que la estrategia gubernamental había comenzado a endurecerse.
Fuente: TodoComunica







