Tres hombres de la comunidad Lgbti están acusados de pornografía y atentado a la salud pública. Ellos trabajan en un sauna exclusivo para hombres gays en la zona de Villa Dolores de El Alto, allí la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) ingresó para realizar un rastrillaje. Para la Coalición Boliviana de Colectivos (Coalibol Lgbti) el hecho es un acto de homofobia. Desde el domingo, cuando ocurrió el operativo, están en celdas policiales.
El subdirector de la Felcc, Juan José Donaire, aseguró que se trata de un caso de “turismo sexual” en vista de que en el lugar estaban personas de otras nacionalidades. “Se filmaban videos pornográficos al interior de este lenocinio, los cuáles eran comercializados”, dijo el coronel. Seis personas fueron aprehendidas, entre ellas un español y un venezolano que lograron su liberación en las últimas horas.
Una tercera persona logró medidas sustitutivas y debe presentarse una vez a la semana a firmar en juzgados. Las otras tres personas, de la administración del sauna, quedaron a disposición del juez Freddy Choque, quien en una audiencia dispuso detención preventiva en el penal de San Pedro. Los tres están imputados por dos delitos. La medida fue apelada.
Alberto Moscoso, representante de Coalibol, informó a Página Siete que no se adjuntaron pruebas en el expediente. Cuestionan que los policías tomaron fotografías y videos de los más de 70 hombres que fueron arrestados. “No han encontrado a ningún menor de edad, absolutamente nada. La postura del juez carece de información de la comunidad Lgbti porque no toma en cuenta el peligro que corren los tres compañeros en San Pedro”, denunció Moscoso.
El administrador del sauna “Punto G” pidió reserva de su nombre e indicó a Página Siete que sienten que sus derechos fueron vulnerados y que este espacio era uno de los pocos donde la comunidad estaba libre de prejuicios, homofobia y subjetividades que tiene la sociedad. “Estamos preocupados y queremos que les permitan defenderse en libertad porque esto es un hecho de discriminación y racismo”, expresó desde la Fiscalía en la ciudad de El Alto, donde se abrió el caso.
La página del negocio ofrecía sauna seco, vapor, salas de video, espacios privados, servicios de bar y un “cuarto oscuro”. Estas ofertas fueron catalogadas por la Policía como “turismo sexual”, mientras que los administradores aseguran que es un espacio gay de entretenimiento.
El colectivo Lgtbi evalúa protestas por esta acción policial.
Tomado de Página Siete











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