Ante la creciente ola de violencia, asesinatos bajo la modalidad de sicariato y el reclutamiento de jóvenes por parte del crimen organizado, el Consejo Departamental de Seguridad Ciudadana de Santa Cruz se reúne este miércoles de emergencia.
La convocatoria fue realizada por el gobernador Juan Pablo Velasco y recibió respuesta de altas autoridades de la Policía Boliviana, el Ministerio Público, las Fuerzas Armadas y representantes del Gobierno nacional, con el fin de frenar la criminalidad, especialmente en los municipios fronterizos de la Chiquitania.
Durante el encuentro, Velasco enfatizó la gravedad de la situación actual y la necesidad de una intervención contundente del Estado en las provincias afectadas.
“Necesitamos Inteligencia para identificar quiénes financian y organizan estos actos, y que el Estado llegue con toda su fuerza”, aseveró la autoridad departamental.
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Jorge Santistevan, advirtió que la delincuencia sobrepasó los límites permitidos, vulnerando la soberanía nacional en determinados puntos territoriales y obligando a una respuesta interinstitucional inmediata.
Como respuesta principal a esta crisis de seguridad, se acordó el despliegue de fuerzas especiales del Ejército, la Fuerza Aérea y la Fuerza Naval para operar de manera directa en la zona.
Se instalará un puesto de comando estratégico en San Ignacio de Velasco para coordinar las operaciones operativas contra el crimen organizado de la mano de la Policía Boliviana.
Además, se intensificarán los trabajos de investigación para dar con los financistas, organizadores de los asesinatos y las redes de reclutamiento juvenil.
Dada la ubicación estratégica de la Chiquitania y su cercanía con la frontera brasileña, la Gobernación cruceña confirmó que ya existen gestiones y trabajos coordinados con las autoridades de Brasil, país que también reforzó la seguridad militar en su lado del límite internacional para cerrar el paso a las organizaciones criminales transnacionales.
Las autoridades esperan que de esta sesión del Consejo Departamental surjan directrices claras, plazos definidos y responsabilidades institucionales firmes para devolver la tranquilidad a la región y recuperar el control total del Estado en las zonas fronterizas de Santa Cruz.
Correo del Sur






