Ahoradigital – “Hoy voy a comprar una casita”. Esa fue la frase que, según la declaración informativa de su exedecán ante la Fiscalía, pronunció Roger Mariaca el 29 de septiembre, un día antes de ser aprehendido junto al entonces fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos.
El testimonio describe los movimientos de Mariaca durante sus últimas horas en libertad y aporta detalles sobre el traslado de un bolso negro que el exfiscal identificó como sus ahorros, además de las reuniones que sostuvo en su despacho.
De acuerdo con la declaración difundida por Unitel, el lunes 28 de septiembre, después de ofrecer una conferencia de prensa, Mariaca fue trasladado a su domicilio por su chofer y su exedecán. Allí pidió al policía que permaneciera haciendo guardia durante toda la noche.
Un bolso con sus supuestos ahorros
Al día siguiente, Mariaca salió de su dormitorio con un bolso negro de cuero y una mochila. Según el relato, le pidió a su exedecán que llevara el bolso al vehículo y, posteriormente, que lo dejara en su casa.
“Eso lléveselo a su casa, vamos a ir a comprar hoy, es mi ahorro, eso no puede estar aquí”, habría manifestado Mariaca, según el testimonio.
La declaración también señala que el entonces fiscal general mantuvo reuniones continuas en su despacho de Sucre entre las 14:30 y las 22:00 del 29 de septiembre. Entre los encuentros mencionados figura uno con Alberto Zeballos.
Después de las reuniones, ambos exfiscales y el exedecán se dirigieron a un departamento para pasar la noche.
El viaje a Santa Cruz y la aprehensión
El miércoles 30 de septiembre, el exedecán recibió la instrucción de acompañar a Mariaca y Zeballos en un viaje a Santa Cruz.
Según su declaración, los tres llegaron alrededor de las 21:00 al aeropuerto de Alcantarí, en Sucre. El policía gestionó el acceso directo y acompañó a los dos exfiscales hasta la sala de preembarque, donde ingresaron como últimos pasajeros.
Después de regresar a la Fiscalía para dejar el vehículo oficial, el exedecán recibió, aproximadamente a las 22:40, una llamada del exfiscal superior Martín Irusta, quien preguntó si sabía que habían detenido a Mariaca.
Minutos después, Irusta volvió a comunicarse con él, esta vez en tono de reclamo, y le confirmó la aprehensión de Mariaca y Zeballos, según el testimonio.
La declaración forma parte de las actuaciones relacionadas con las investigaciones que involucran a los exfuncionarios del Ministerio Público. Los detalles sobre el bolso, los supuestos ahorros y las reuniones corresponden al relato del exedecán y, por sí solos, no prueban la comisión de un delito.
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