El fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, afirmó ayer en una conferencia de prensa que las investigaciones en casos de pederastia continuarán con el objetivo de imponer las sanciones más severas a los autores y encubridores de delitos de violencia sexual contra niños y niñas en Bolivia. Actualmente, el Ministerio Público está investigando nueve casos de este tipo.
“Tenemos nueve casos iniciados en todo el país relacionados a la violación a niños y no vamos a dejar de investigar y buscar la sanción máxima contra estos perpetradores de nuestros menores de edad. Hemos identificado a los autores y a los encubridores, vamos a continuar realizando todas las acciones que la ley nos permite para buscar la máxima sanción”, declaró Lanchipa.
La autoridad reafirmó su compromiso con la justicia y la intolerancia hacia la impunidad, prometiendo una investigación exhaustiva y objetiva de todos los casos denunciados a nivel nacional.
Además, detalló que se han emitido imputaciones formales contra miembros de la Compañía de Jesús, como a Jesús Osvaldo A.C.P., Bernardo L.M. e Ignacio S.E., de 52, 43 y 80 años, respectivamente, así como contra el fraile franciscano Zdzislaw A.K., de 76 años y nacionalidad polaca, conocido como padre Eusebio.
Después de que saliera a la luz el caso del sacerdote jesuita español Alfonso Pedrajas, quien abusó impunemente de decenas de niños en el colegio Juan XXIII, han emergido los nombres de otros sacerdotes acusados de pederastia. Un detalle aún más perturbador es que tanto colegas como superiores estaban al tanto de estos actos aberrantes, pero optaron por guardar silencio. En lugar de denunciar estos delitos a la justicia ordinaria, los encubridores utilizaron la confesión como un medio para encubrir los abusos cometidos contra personas vulnerables.
Fuente: Opinión










