El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, afirmó que la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset quedó empañada por las presuntas irregularidades cometidas por jefes policiales durante el operativo ejecutado en Santa Cruz de la Sierra.
“El operativo de Marset se manchó y se denigró por culpa de estos jefes policiales que actuaron como ladrones, sustrayendo las pertenencias de una persona que estaba siendo buscada”, manifestó Lara este lunes, en referencia a las denuncias sobre la presunta sustracción de bienes del inmueble donde fue detenido el narcotraficante.
Lara exige ejecutar órdenes de aprehensión
El vicepresidente también cuestionó que todavía no se hayan ejecutado las órdenes de aprehensión contra otros dos jefes policiales presuntamente implicados en las irregularidades denunciadas.
Lara mencionó los casos de Moreno, quien se encontraría en situación de reserva activa, y de Correa, sobre quien pidió establecer su destino policial para proceder con su aprehensión.
“¿Por qué no los aprehenden?”, cuestionó la autoridad, al reclamar acciones concretas para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades.
Un jefe policial ya fue enviado a la cárcel
Las declaraciones se producen después de que el exdirector de Inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Juan Marcelo Ferrufino Rojas, fuera enviado al penal de Patacamaya con detención preventiva por seis meses, mientras avanzan las investigaciones.
Ferrufino es investigado por presuntas irregularidades durante el operativo de captura de Marset, realizado en marzo de este año. Entre las acusaciones figura la supuesta sustracción de maletas con dinero del inmueble intervenido.
La Fiscalía lo imputó por cinco delitos: peculado, incumplimiento de deberes, hurto, concusión y cohecho pasivo. Las acusaciones deberán ser esclarecidas durante el proceso judicial.
La captura, bajo cuestionamiento
Sebastián Marset fue capturado el 13 de marzo de 2026 en Santa Cruz de la Sierra y posteriormente trasladado a Estados Unidos.
Sin embargo, las denuncias sobre la presunta desaparición de dinero y objetos de valor del inmueble donde se encontraba el narcotraficante abrieron un nuevo frente de investigación sobre la actuación de los efectivos que participaron en el operativo.
El caso plantea interrogantes sobre la cadena de custodia de los bienes, los procedimientos aplicados durante el allanamiento y la posible responsabilidad de los funcionarios involucrados.
Mientras Lara exige nuevas aprehensiones, corresponde a las autoridades judiciales determinar qué ocurrió con los bienes y establecer si existieron delitos durante el procedimiento policial.
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