El Gobierno de Chile considera que existe una oportunidad favorable para restablecer las relaciones diplomáticas plenas con Bolivia, interrumpidas desde 1978, mediante el fortalecimiento de acuerdos comerciales, energéticos y de seguridad fronteriza.
El cónsul general de Chile en La Paz, Roberto Ruiz, afirmó que ambos países atraviesan el momento más propicio de las últimas cuatro décadas para avanzar hacia la normalización de sus vínculos a nivel de embajadores. Sin embargo, señaló que el proceso debe construirse sobre resultados concretos y una mayor confianza entre ambas naciones.
Las declaraciones se producen después de la visita oficial del presidente chileno, José Antonio Kast, a Bolivia el pasado 16 de octubre, durante su encuentro con el presidente Rodrigo Paz. La reunión abrió una nueva etapa de acercamiento bilateral, con el compromiso de impulsar iniciativas de cooperación en distintos sectores.
Acuerdos antes del restablecimiento diplomático
Entre las prioridades figuran la modernización del Acuerdo de Complementación Económica 22, vigente desde 1992, la cooperación minera, la incorporación de Bolivia al proyecto de cable submarino de fibra óptica Humboldt y el avance hacia la interconexión eléctrica.
La agenda también contempla fortalecer la coordinación policial y el intercambio de información para combatir el contrabando, el narcotráfico y la trata de personas en los pasos fronterizos de Chungará-Tambo Quemado y Colchane-Pisiga.
Según Ruiz, la intención del consulado chileno es avanzar en la implementación de estos compromisos antes de la visita oficial que Rodrigo Paz prevé realizar a Santiago durante el primer semestre de 2027.
La demanda marítima sigue pendiente
El acercamiento diplomático no supone que Chile haya modificado su posición sobre la reivindicación marítima boliviana. Ruiz ratificó la postura de su país, basada en el Tratado de 1904 y el fallo de la Corte Internacional de Justicia de 2018.
No obstante, sostuvo que las diferencias históricas no deberían impedir el desarrollo de una agenda común en materia de comercio, energía, conectividad y seguridad.
Bolivia, por su parte, mantiene su reivindicación de acceso soberano al océano Pacífico. El presidente Rodrigo Paz ha defendido la necesidad de avanzar en la integración y el desarrollo sin renunciar a los derechos y planteamientos históricos del Estado boliviano.
El restablecimiento de relaciones diplomáticas a nivel de embajadores todavía es una meta por alcanzar. Por ahora, ambos gobiernos buscan consolidar acuerdos que permitan transformar el acercamiento político en resultados concretos para sus ciudadanos.
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