Ahoradigital.- Una organización dedicada al tráfico de cocaína que ingresaba droga desde Bolivia hacia Argentina fue desarticulada por la Gendarmería Nacional Argentina en la provincia de Jujuy. Durante el operativo, además de más de 61 kilogramos de cocaína, los investigadores encontraron una llamativa ofrenda vinculada a presuntos rituales de magia negra entre los paquetes de droga.
De acuerdo con la investigación publicada por Infobae, la organización era liderada por un ciudadano boliviano conocido con el alias de «El Padrino», identificado por las autoridades argentinas y con residencia en Cochabamba. Según las pesquisas, el presunto cabecilla hacía que cada cargamento fuera «curado» por brujos antes de iniciar su recorrido hacia territorio argentino.
El hallazgo ocurrió durante un control realizado el 18 de julio sobre la Ruta Nacional 9, en Jujuy. Junto a los 58 ladrillos de cocaína fueron encontrados restos de animales, huesos atados, collares, frutos, yerba mojada, un destornillador y la fotografía de una persona fallecida, elementos que conformaban una aparente ofrenda ritual. Posteriormente, la Fiscalía determinó que esos objetos no tenían relevancia para la investigación penal y fueron descartados.
La droga ingresaba desde Bolivia
La investigación determinó que la cocaína era introducida desde Bolivia por pasos fronterizos no habilitados en la zona de Casira, utilizando mochileros que trasladaban la mercancía hasta territorio argentino. Posteriormente, la droga era acondicionada en compartimentos ocultos de camionetas, automóviles y camiones para ser enviada principalmente hacia el sur de Argentina.
Las autoridades argentinas también identificaron una estructura integrada por un preso por narcotráfico, un policía en actividad, un exuniformado y otros colaboradores que utilizaban como fachada un negocio de fabricación de ollas de barro. Además, la organización contaba con un hombre conocido como «El Diablo», cuya función era custodiar los cargamentos para evitar robos por parte de otras bandas.
Durante los allanamientos, la Gendarmería secuestró 45 vehículos, dinero en efectivo en pesos y dólares, 24 teléfonos celulares y armas de fuego. Cinco personas fueron detenidas y tres continúan prófugas. La causa es investigada por la PROCUNAR NOA y el Juzgado Federal de Garantías N.º 1 de Jujuy.
Fuente: Ahoradigital







