Durante más de un mes, un ciudadano colombiano montó vigilancia al piloto acribillado, trabajo por el cual recibió un pago de 27 mil bolivianos, según confirmó la Policía luego de la captura de extranjero y el peritaje a su dispositivo celular.
En el móvil, no solo se encontraron los chats donde coordinaba con otra persona que planificó el asesinato de José Pedro Rojas Velasco, alias «Pepa», sino comprobantes del pago mediante ‘QR’, por un monto que alcanzó los 27 mil bolivianos, dinero que recibió el colombiano capturado.
El comandante departamental de la Policía de santa Cruz, coronel David Jenkhy Gómez, indicó que el ciudadano extranjero fue aprehendido tras un operativo policial por agentes del Departamento de Análisis Criminal de Inteligencia (DACI), quienes lo capturaron en la vía pública y decomisaron su celular en el que se encontraron los elementos de prueba que evidenciaban su participación en el hecho de sangre, mediante la vigilancia.
La aprehensión del colombiano identificado como Elkin Deivi Bravo Omen, se realizó el miércoles, 29 de abril, quien aún aguarda ser puesto ante un juez para que determine si situación legal.
«Fue conducido a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (Felcc), donde, en base a un requerimiento fiscal, se procedió con el desdoblamiento, es decir, la verificación y constatación del contenido de este celular. (…) Se logró observar, percatarse y confirmar que este sujeto realizaba acciones de vigilancia y seguimiento en contra del señor José Pedro Rojas Velasco», sostuvo el jefe policial.
El seguimiento y vigilancia, por más de un mes, lo realizó en los domicilios particulares y vehículos donde circulaba «Pepa» antes de ser asesinado. «Se logró encontrar diferentes ‘QR’, se constató el pago en la suma de 27 mil bolivianos en diferentes cortes, en diferentes cantidades», dijo.
Pero, ¿quién acribilló a ‘Pepa’?, el comandante de la Policía señala que, el vigilante cuenta con chats que sirven de prueba, que hacen presumir que la otra persona no solo pretendía mandar a asesinar al piloto de rally, sino evitar que éste asuma el mando de la organización de Sebastián Marset, el narcotraficante uruguayo detenido el pasado 13 de marzo en Santa Cruz, Bolivia y expulsado a Estados Unidos.
«Toda la información (de la vigilancia) era transmitida a otra persona que, consideramos que es un sujeto que está queriendo tomar el mando de la organización delincuencial de Marset», afirmó Gómez.
Detalló que, esa persona que contrató no solo al colombiano vigilante, con la información que recibió contrató al sicario para segar la vida de José Pedro Rojas Velasco el domingo 26 de abril, en la zona de la Nueva Santa Cruz, del municipio de Warnes, donde se realizaba una competencia de teryx, en la que participaba el piloto, y antes de iniciar su segundo recorrido, fue abatido por un sujeto encapuchado que bajó de un vehículo guindo, con un arma de fuego. Fueron seis los disparos que impactaron en la humanidad de Pepa.
Para la Policía, el hombre acribillado, José Pedro Rojas Velasco no solo era un corredor de rally, sino también piloto privado de aeronaves de Sebastián Marset, según los antecedentes colectados en su contra, donde figuran hechos en Paraguay.
El Deber







