A Virginia Yumbay la angustia la sigue acompañando. Su niña de 10 años permanece en terapia intensiva del Hospital de Niños Mario Ortiz, con síntomas de fiebre amarilla. No fue fácil llegar hasta ahí, antes pasaron por el hospital de la comunidad guaraní de Eiti, después por el hospital de Camiri, para finalmente buscar atención médica en Santa Cruz, trasladándose por sus propios medios, mientras la niña vomitaba sangre y se desmayaba en varias oportunidades.
Madre, tía y paciente llegaron el sábado, pero los síntomas empezaron el jueves. Todo comenzó con dolores de cabeza, luego vómito, incluso una leve mejoría, para después recaer. A la angustia de no saber lo que tenía la niña se suman las precarias condiciones de salud, la mamá cuenta que tardaron en brindarle atención médica, pese a que la niña se desmayó. «Nos mandaron a Camiri sin ambulancia ni enfermera que nos acompañe, mi hija casi se ha muerto», recuerda con dolor la madre de familia que procede de una comunidad indígena, que es mayormente agricultora.
Actualmente la menor ha evolucionado favorablemente, pero permanece en la sección de Terapia Intensiva del hospital de niños.
La señora Virginia es madre de 6 hijos y ahora una de ellas, la niña de 10 años concentra su atención. Pide colaboración a las personas de buen corazón, porque las recetas salen y ella debe conseguir los recursos.
La semana pasada, el jueves 16 de abril, el Sedes informó sobre la alerta sanitaria que se había activado por la muerte de un joven de 20 años por fiebre amarilla y esta semana la cifra creció a tres decesos.
El lunes Julio César Koca, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), informó que a los cuatro casos confirmados de fiebre amarilla, se suma diez sospechosos más. Todos están internados, en diferentes centros de salud del departamento.
Hay que resaltar que de los cuatro confirmados, tres han perdido la vida y uno permanece internado, que es la niña de 10 años.
La semana pasada la viceministra de Control Epidemiológico, Roxana Salamanca, explicó en el programa Otra Noche con Sissi de EL DEBER que, tras la detección de los contagios en la zona de Camiri y comunidades aledañas se desplegaron brigadas médicas para ejecutar acciones como bloqueo epidemiológico, vacunación masiva en áreas de riesgo, seguimiento de contactos y vigilancia activa en comunidades afectadas. “Cuando se confirma un caso, se activa una respuesta inmediata que incluye control vectorial, búsqueda comunitaria y monitoreo constante”, precisó en esa oportunidad.
La población debe saber que la vacunación es la principal medida de protección frente a esta enfermedad viral de alta letalidad (de 10 enfermos, entre 6 y 7 pueden llegar a morir), transmitida por mosquitos, especialmente en áreas selváticas. Una sola dosis protege de por vida, pero es fundamental aplicarla al menos 10 días antes de ingresar a zonas de riesgo.
El Deber








