AHORADIGITAL.- El exejecutivo seccional del Gran Chaco, José Quecaña, ha planteado la necesidad urgente de una reestructuración en la Gobernación Regional, señalando que la mala administración de recursos en gestiones anteriores dejó una deuda millonaria y proyectos sin sentido.
Quecaña recordó que en 2014 Yacuiba recibió alrededor de 700 millones de bolivianos, y al multiplicar por tres municipios, el monto superó los 2.000 millones para el Gran Chaco. Sin embargo, denunció que estos fondos no fueron manejados con eficiencia. «No sabían qué hacer con el dinero. Solo en el programa ProSol se gastaban 80 millones, en fiestas y eventos», afirmó.
El exejecutivo asumió el cargo en 2015, cuando los recursos comenzaron a disminuir drásticamente. «En 2015 ya bajó el presupuesto de 500 a 300 millones. Había una deuda de casi 750 millones, y a pesar de haber recibido tanto dinero, dejaron compromisos impagos en el estadio, el hospital y otros proyectos», explicó.
Según Quecaña, en la gestión de su antecesor, Marcial Rengifo, se aprobaron estudios y proyectos sin utilidad. «Hicieron más de mil estudios que no sirven. Se pagaban millones por identificaciones de terrenos para un parque industrial sin planificación alguna», criticó.
Para enfrentar la crisis financiera, Quecaña implementó medidas de austeridad dijo. «Reducimos la canasta alimentaria de 400 a 150 bolivianos, bajamos el personal de 2.000 a 500 y renegociamos compromisos. Esto nos permitió ahorrar y pagar deudas heredadas», sostuvo.
Finalmente, insistió en la necesidad de reformar el Gobierno Regional del Chaco para evitar el colapso financiero y garantizar un manejo eficiente de los recursos públicos.
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