AHORADIGITAL.- La responsable de la Unidad de Defensa al Consumidor, Silvia Palacios, informó que los precios de los principales insumos de panadería han registrado una baja significativa en los últimos meses, lo que debería reflejarse en un incremento del gramaje del pan que llega a la mesa de los tarijeños. Explicó que la harina, producto clave en la elaboración, pasó de costar entre 450 y 500 bolivianos el quintal a un promedio de 300 a 333 bolivianos, lo que reduce los costos de producción.
Palacios sostuvo que no se exige una rebaja en el precio del pan, sino una adecuación justa en el peso del producto: “Lo que nosotros queremos es que el sector de los panificadores entre en conciencia y mínimamente por lo menos que nos aumenten el gramaje, eso es lo que pedimos como defensa al consumidor, porque esto afecta bastante a la población tarijeña”, manifestó.
La autoridad explicó que antes una persona podía acompañar su café con una sola pieza de pan, pero hoy se ve obligada a comprar dos para completar la misma porción, señalando que este desajuste perjudica a las familias y recordó que lo mismo ocurrió con productos como el aceite, cuyo precio bajó en el mercado y, en consecuencia, también se regularizó la venta.
En ese marco, Palacios consideró necesario que las instancias municipales y departamentales convoquen a los panificadores para buscar una solución y aclaró que, aunque la oferta y la demanda son factores importantes, también debe existir responsabilidad social de parte del sector para garantizar un peso justo en los productos básicos.
Consultada sobre qué pasará si no se ajusta el gramaje, indicó que ya existen alternativas, recordando que se han formado grupos que producen y venden pan casero con precios y pesos más justos, y que en caso de persistir la negativa de los panificadores tradicionales, se gestionará el ingreso de estas iniciativas a los mercados locales: “Lo que vamos a solicitar es que dentro de los mercados entren esta gente a vender, la gente que realmente da con un precio, un peso justo”, advirtió.
En cuanto al control de precios de otros alimentos, Palacios informó que el pollo se comercializa en promedio a 24 bolivianos el kilo entero, con variaciones leves en el último mes, mientras que el huevo se mantiene estable entre 33 y 36 bolivianos el maple. Aclaró que no se registraron alzas bruscas, lo que permite cierto respiro al consumidor, aunque insistió en que la principal preocupación actual es el pan, por su impacto directo en la canasta básica.
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