AHORADIGITAL.- El administrador de la biblioteca de la Casa de la Cultura de Tarija, Eddy Arce, aclaró que los recientes desembolsos anunciados por la Secretaría de Desarrollo Humano no corresponden a los trabajadores, sino a empleados de la Gobernación que prestan servicios en el teatro del mismo inmueble: “Supongo que serán 300 mil bolivianos a los empleados de la Gobernación que trabajan en el teatro que estaba tomado de la Casa de Cultura, pero en ningún momento son trabajadores de la Casa de Cultura”, enfatizó, al remarcar que los verdaderos funcionarios de la institución son solo cuatro.
Arce explicó que, ante la falta de soluciones y la persistente deuda salarial, decidió presentar un amparo constitucional en defensa de los derechos laborales indicando que el recurso fue ingresado el día martes a las 18:54: “He visto la penosa necesidad de presentar un amparo constitucional que ha ingresado ayer a las 6.54 de la tarde. Está bien hecho el documento, que va dirigido contra mi historia”, declaró. Según explicó, el recurso se basa en los estatutos de la Casa de la Cultura, que establecen la responsabilidad mancomunada del alcalde y el gobernador como miembros del directorio.
El encargado precisó que el amparo exige el pago de todos los sueldos adeudados a los cuatro trabajadores de la institución, señalando que, si bien el martes se desembolsaron 100 mil bolivianos, esos fondos solo cubrieron cuatro de los nueve salarios pendientes: “Nos deben nueve, nos siguen debiendo cinco salarios”, señaló, al tiempo de calificar de confusa la información difundida sobre los 300 mil bolivianos anunciados como pago para la Casa de la Cultura.
Ramos también cuestionó el manejo de los recursos generados por el teatro, que forma parte del patrimonio de la Casa de la Cultura, y anunció que en su momento se pedirá una rendición de cuentas: “En un momento tendremos que pedir cuentas de cuánto dinero han tomado del subarriendo que hacen del teatro, porque ellos cobran”, comentó.
El administrador informó que el teatro fue devuelto oficialmente al inmueble cultural mediante una carta en la que se establece la restitución a partir del 21 de junio, lo que calificó como un avance importante en el proceso. Sin embargo, advirtió que la huelga de hambre que mantiene continuará hasta que se atiendan los reclamos.
Finalmente, Arce expresó su preocupación por el deterioro de la Casa Dorada, uno de los principales patrimonios arquitectónicos de Tarija, y reclamó la falta de mantenimiento por parte de las autoridades responsables recordando que hace más de dos años no se realiza ningún trabajo de conservación, y que tras la reciente granizada teme que el techo haya sufrido daños.
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