El entuerto entre el gobierno nacional y la gobernación de Tarija a través del Viceministerio de Medio Ambiente y Biodiversidad y la Secretaría de Desarrollo Productivo, Recursos Naturales y Medio Ambiente respectivamente, se debió a que los funcionarios nacionales no quisieron realizar la inspección y visitas a las plantas de tratamiento de aguas residuales, especialmente las emplazadas en San Lorenzo y Padcaya, porque las mismas están contaminando los ríos Guadalquivir y Bermejo.
Lo que el gobierno nacional quiere evitar es que se haga público el tema de la contaminación ambiental a estos dos cursos naturales de agua, no sin antes subsanar algunas falencias, como lo es el mal estado de las plantas construidas por la Entidad Ejecutora de Medio Ambiente y Agua (EMAGUA), instancia dependiente del propio Ministerio de Medio Ambiente y Agua.
Un claro ejemplo fue que, el mes de mayo de este año EMAGUA del Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) participó de una reunión interinstitucional para informar el estado final de 10 proyectos del Programa de Agua Potable y Alcantarillado Guadalquivir (PAPAG), para determinar las acciones necesarias en el cierre del mencionado programa.
En este encuentro EMAGUA expuso el estado físico y financiero de 10 proyectos que forman parte de dicho programa, que consisten en sistemas de agua potable, tanques de almacenamiento, macro y micro medidores y las plantas de tratamiento, estas últimas en ese tiempo ya no se encontraban operando, pero eso no lo hicieron conocer en su informe los funcionarios gubernamentales.
Incluso en esta reunión, el Ministerio estableció que las obligaciones contractuales referentes a los recursos financieros fueron cumplidas por el financiador KfW (Banco de Desarrollo de la Cooperación Alemana), y la ejecución por EMAGUA, asegurando que queda pendiente el cumplimiento del aporte financiero de las instituciones locales, sin embargo, no se puede pagar por unas obras mal ejecutadas y peor aún que no estén funcionando adecuadamente.
Por consiguiente, una vez más el gobierno nacional y sus representantes del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, dejan relegado al departamento de Tarija y a su población, en la búsqueda de dar una solución a la contaminación de sus ríos y lograr el saneamiento de sus aguas, a causa de la falta de tratamiento de las aguas servidas que son expulsadas en San Lorenzo y Padcaya y que hasta el momento no se informó que hayan solucionado estos inconvenientes, además de suspender por su cuenta la inspecciones programadas para el jueves.











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