AHORADIGITAL.- El delegado del magisterio urbano en la COB, Wilver Villarrubia, informó que el sector permanece en estado de emergencia tras un año de intensas protestas aclarando que la lucha responde exclusivamente al bienestar de sus bases y no a intereses partidarios.
«Entonces, yo creo que nadie lo hace por loco, a lo menos nosotros somos sindicales y no pertenecemos a ningún partido político. Nosotros vamos a defender los intereses que son de nuestras bases», sentenció el representante.
Villarrubia criticó que el Gobierno lance normativas de forma sorpresiva, lo que obliga a los trabajadores a salir a las calles y aseguró que para evitar el uso de dinamitas y bloqueos, las autoridades deben establecer mesas de diálogo y consenso antes de promulgar decretos.
Para el sector, la comunicación previa con los afectados es la única vía para garantizar la paz social y evitar que las medidas sean recibidas como una agresión.
Respecto a las nuevas resoluciones, el magisterio iniciará la socialización de los cambios en las unidades educativas para evitar sorpresas entre estudiantes y padres. Sobre la prohibición de celulares, Villarrubia respaldó la medida para mantener el respeto en el aula, aunque insistió en que debe aplicarse bajo reglamentos internos consensuados.
«Un artefacto de alto valor ha estado siempre prohibido, pero esto se debe socializar para evitar esta situación o un problema que se vaya a realizar en la unidad educativa», puntualizó.
Finalmente, el sector espera que esta gestión se caracterice por la mediación y el cumplimiento de los compromisos gubernamentales pendientes. Villarrubia concluyó que el desafío para el 2026 es lograr una educación sin conflictos, lo cual aseveró que solo será posible si el Gobierno abandona la política de imposición y adopta una verdadera actitud de escucha hacia los trabajadores.
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