AHORADIGITAL.- El economista Fernando Romero advirtió que las medidas económicas anunciadas recientemente por el Gobierno no representan cambios de fondo y reflejan un escenario político y financiero complicado. Según explicó, las decisiones difundidas “han sido limitadas, no estructurales”, lo que a su juicio confirma que la situación del país sigue siendo delicada y atravesada por conflictos internos en el Ejecutivo y en su criterio, este panorama obliga a que las familias continúen gestionando su economía con cautela.
Romero observó que, pese a la ligera caída en la cotización del dólar, la inflación continúa afectando a la mayoría de los hogares y considera clave que las familias administren sus recursos con prudencia, revisando gastos de manera permanente. En esta línea, señaló que aún no se han tomado decisiones de fondo sobre temas como la subvención a los carburantes, el gasto público o el tipo de cambio, y recordó que el propio Gobierno anticipó que los ajustes se evaluarían recién hacia marzo.
El economista afirmó que, en función del clima político, las autoridades podrían estar postergando decisiones relevantes: “Pensando mal, donde hay cálculos políticos, pienso que cualquier medida estructural o de shock importante recién va a ser implementada después de las elecciones subnacionales”, expresó. Para Romero, las señales emitidas hasta ahora muestran que el Gobierno optará por un enfoque gradualista, priorizando un equilibrio político y social por encima de ajustes profundos.
Al ser consultado sobre cómo deberían organizar sus finanzas las familias, Romero sostuvo que quienes logran ahorrar actualmente lo hacen en condiciones difíciles y recomendó priorizar el pago de deudas, que considera una buena decisión en el contexto boliviano. También sugirió disminuir gastos de ocio y concentrarse en necesidades básicas como alimentación, educación, salud y vivienda, que definen la estabilidad económica de los hogares.
Respecto al uso del aguinaldo, Romero contó cómo actuaría personalmente: “Yo en ese momento qué haría si fuera un padre de niños más grandes: compraría los útiles, compraría las mochilas, compraría todo lo que se pueda”, afirmó, señalando que los precios suelen incrementarse en el primer trimestre del año y considera que adelantar ciertos pagos o compras puede ser una ventaja ante la posibilidad de mayores presiones inflacionarias.
Sobre si es aconsejable adquirir alimentos no perecederos ahora que algunos precios han bajado, Romero explicó que dependerá de la realidad de cada familia y no dio una recomendación universal, pero subrayó que quienes no enfrentan problemas urgentes de salud u otras necesidades críticas pueden beneficiarse de pagar anticipadamente servicios, deudas o gastos educativos y a su juicio, estas decisiones representan una inversión segura en un contexto económico todavía incierto.
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