AHORADIGITAL.- El economista Fernando Romero realizó un desglose de los datos clave presentados en el presupuesto reformulado, destacando un panorama de recesión para la presente gestión. Según el analista, las cifras oficiales perfilan un crecimiento económico limitado de apenas el 1,28%, mientras que la inflación proyectada bordearía un alarmante 15%.
Romero señaló que el Gobierno insiste en una meta de déficit fiscal del 9,2% del Producto Interno Bruto (PIB), repitiendo el esquema de la gestión pasada, lo que refleja una dificultad estructural para equilibrar las cuentas públicas en un contexto de crisis de liquidez.
Uno de los puntos más críticos señalados por el especialista es la subestimación del precio internacional del crudo en la planificación estatal. Mientras el mercado global cotiza el barril cerca de los 100 dólares debido a conflictos internacionales, el presupuesto lo sitúa en apenas 64,5 dólares. «La meta en cuanto a lo que se cree que va a ser el precio del petróleo es muy bajo. Aquí está 64,5 dólares, que creo que es algo un poco fuera de la realidad», sentenció Romero, advirtiendo que esta brecha provocará un incremento no planificado en el gasto público para cubrir la subvención de carburantes, haciendo que el presupuesto sea imposible de cumplir.
Romero advirtió que la ejecución de este presupuesto, que es aproximadamente 30 mil millones de bolivianos superior al agregado del año anterior, depende del financiamiento. Ante la incertidumbre en la Asamblea Legislativa para aprobar créditos externos, el Ejecutivo podría verse obligado a recurrir al endeudamiento público interno y a la emisión monetaria para cubrir sus obligaciones. Esta fragilidad financiera pone en riesgo el cumplimiento de las metas de inversión pública, las cuales se han fijado en torno a los 2.500 millones de dólares, una cifra que el analista ve difícil de materializar sin estabilidad política.
Romero explicó que, si bien se esperaba un ajuste fiscal más severo, el Gobierno parece haber evitado profundizar la pobreza y la informalidad. «Evidentemente, este presupuesto no creo que haya colmado todas las expectativas de los políticos, de los economistas, de la oposición, del oficialismo, ni de tampoco organismos internacionales, porque se esperaba que el ajuste fiscal sea más drástico», puntualizó el economista, lamentando que las reformas normativas e institucionales de fondo sigan postergándose.
Finalmente, el analista vinculó la coyuntura presupuestaria con el reciente revés judicial que obliga a Bolivia a pagar 105 millones de dólares a un fondo de pensiones español tras perder un juicio internacional. Para Romero, este evento genera un daño reputacional y económico significativo que complica el acceso al crédito internacional, tal como han advertido aliados políticos del Ejecutivo.
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