Si bien no existen soluciones mágicas para adelgazar de manera rápida, los nutricionistas afirman que con paciencia, una alimentación equilibrada y actividad física es posible lograr el objetivo.
Según afirma el especialista Daniel Ursúa, nutricionista y autor de Nutrihabits, para bajar de peso no es necesario eliminar ningún grupo de alimentos, sino por el contrario es aconsejable ingerir un plato balanceado y rico en nutrientes para no estar hambriento y tener energía.
Priorizar la calidad nutricional de las comidas es importante para no tener ningún déficit de nutrientes. Si se quiere bajar la masa grasa del cuerpo, aunque no sea grave consumirlos ocasionalmente, los expertos recomiendan evitar principalmente el azúcar refinado, las frituras y los embutidos.

Debemos consumir alimentos ricos en fibra, como cereales integrales, legumbres y verduras. Foto Shutterstock.

Qué alimentos hay que reducir para bajar de peso
1) Azúcar blanca
El azúcar blanca es un alimento refinado que atraviesa un proceso químico en donde se eliminan partículas coloreadas y se obtiene el color blanco. Solo aporta hidratos simples y calorías de rápida absorción, por lo que no da saciedad.
Es un ingrediente perfectamente reemplazable por alimentos que endulzan naturalmente como puede ser la stevia u otras como frutas frescas o deshidratadas, como los dátiles. También podemos acudir a edulcorantes artificiales si lo deseamos, azúcar lo más recomendable es reducir el umbral de dulzor y adaptar nuestro paladar a una dieta con menos.

Cuando los alimentos son «bajos en azúcares», tiene alta cantidad de edulcorantes no nutritivos

2) Las frituras
El exceso de frituras favorece el sobrepeso y las patologías cardiovasculares. Por su aporte de grasa, contribuyen al aumento del colesterol, triglicéridos y del porcentaje de grasa corporal.
Son alimentos de mucha densidad calórica, por lo que no son recomendables si el objetivo es bajar de peso.

Las frituras pueden provocar patologías cardiovasculares. Foto: Shutterstock.

3) Cereales procesados
Son ultraprocesados, cargados de azúcar y también pueden contener grandes cantidades de sal así como de grasas trans.
No sacian ni aportan nutrientes de calidad que justifiquen su consumo. Muchos son derivados de harinas refinadas, por lo tanto, su consumo debería limitarse al máximo y reemplazarse por cereales integrales y naturales, como por ejemplo avena, quinoa, amaranto, arroz, trigo integral y derivados, entre otros.

Los cereales de caja aportan nutrientes de mala calidad.

4) Fiambres y embutidos
Estos alimentos pertenecen al grupo de carnes procesadas, por lo que tienen más grasas, sodio e incluso azúcares que las carnes frescas o magras. Además, pueden contener sustancias que perjudican la salud y provocan un mayor riesgo de cáncer.
Entre los fiambres y embutidos encontramos algunos peor que otros como son por ejemplo las opciones más grasas y de dudosa procedencia como las salchichas, chorizos y similares, pero todos deberían reducirse en el marco de una dieta saludable para adelgazar.

Los fiambres son alimentos ricos en sodio.

5) Gaseosas
Las gaseosas tienen mucha cantidad de azúcar y aportan calorías vacías a la dieta, además de las sustancias con efecto adictivo como la cafeína.
No hay nada mejor que reemplazar tanto gaseosas azucaradas como sin azúcar por agua, agua saborizada naturalmente en casa o similares.
Todas estas recomendaciones son generales y pueden variar según cada caso individual, por eso es recomendable consultar con profesionales para acceder a un tratamiento.

Consumir la fruta entera aporta más fibra y saciedad. Foto Shutterstock.

Clarīn












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