La Dirección de Desarrollo Productivo, en las comunidades campesinas del Gran Chaco, ha logrado consolidar el rubro avícola. Muchos grupos de mujeres desarrollaron iniciativas sostenibles, con una producción orientada a conquistar los mercados de la región y el país.
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José Luis Rengifo, responsable del Programa Apoyo a la Crianza de Aves de Corral informó que realizan en este periodo el seguimiento a las iniciativas implementadas en las diferentes comunidades, es decir, los productores del área rural optan por esta alternativa de producción por la buena aceptación que existe en el mercado.
A ello, añadió que el programa fue iniciado hace dos años ejecutado, logando a la fecha buenos resultados, considerando que el año pasado se atendió a 25 comunidades del área rural beneficiando a más de 450 mujeres. “Se hizo una primera jornada demostrativa el 10 de junio en la cancha Santa Candelaria con más de 500 aves de corral, donde se pudo evidenciar la venta del 100% de los productos”.
Así mismo expresó que se identificó a productoras que han logrado crecer y ahora ya cuentan con el apoyo del Fondo Rotario de Fomento Productivo Regional para convertirse en Microempresarias. “Si bien el capital semilla fue de 25 gallinas, con el tiempo, la dedicación y el trabajo de aquellas mujeres que optaron por dedicarse a la producción y comercialización, estas se convirtieron en más de 500 gallinas”, afirmó.
A demás en esta gestión se entregó a cerca de más de 20 comunidades desde el mes de Junio, los técnicos responsables realizan actualmente las visitas técnicas a las diferentes productoras, están siendo capacitadas en temas de sanidad, ya que se tiene programado realizar la segunda evento demostrativo para finales de noviembre, inicio de diciembre, donde los pollos criollos estarán aptos para ser vendidos en el mercado.
Responsable del programa, indicó que la visión que tiene el Gobernador Regional es que el Chaco sea una industria que dé seguridad alimentaria a las familias y luego pueda ser fuente económica, es decir fortalecer a nuestras productoras para que puedan llegar a ser micro o empresarias dedicadas a este rubro, tomando en cuenta que existen fundaciones que apoyan a estas iniciativas y ven con buenos ojos este proyecto como Fautapo, que quiere apoyar en tema de capacitación a las mujeres productoras de las comunidades.
“La producción de gallinas criollas si bien es un poco tardío, tiene remuneraciones económicas importantes, haciendo un análisis en la parte técnica del programa se pudo verificar que en el flujo de caja para 25 gallinas donde se gasta 900 bolivianos, se recupera 2500 bolivianos sacando como ganancia casi el doble lo que hace a cada productora reponer su capital para volver a producir”, mencionó Rengifo./Agencias
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