Aunque las filas en los surtidores comenzaron a disminuir, la crisis de combustibles todavía no está resuelta para el sector agropecuario. La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) advirtió que el diésel continúa faltando principalmente en las provincias y que esta situación puede poner en riesgo el inicio de la campaña agrícola de verano.
El presidente de la CAO, Klaus Frerking, señaló que en los próximos meses deberán sembrarse más de 3 millones de hectáreas en todo el país, mientras los productores todavía tienen dificultades para conseguir combustible en las zonas productivas.
“Las colas han ido disminuyendo paulatinamente tanto de diésel como de gasolina, pero todavía en el campo, en las provincias, tenemos faltante de diésel”, afirmó Frerking.
El problema es especialmente preocupante porque los productores necesitan combustible ahora para preparar los terrenos y realizar las labores previas a la siembra. En Santa Cruz se prevé sembrar alrededor de 1,5 millones de hectáreas de soya, además de otros cultivos, mientras en el resto del país la superficie de la campaña de verano supera los 3 millones de hectáreas.
Para la CAO, el problema no se mide solamente por la cantidad de vehículos que hacen fila en una estación de servicio. El verdadero riesgo está en que el diésel no llegue oportunamente a las provincias, donde tractores y maquinaria agrícola dependen del combustible para cumplir con las ventanas de siembra.
“Las ventanas se van acortando”, advirtió Frerking, al remarcar que el combustible debe estar disponible cuando el productor lo necesita y no después de que la campaña ya haya avanzado.
CAO pide abrir la importación a privados
Ante la persistencia del desabastecimiento, la CAO volvió a plantear una solución estructural: permitir que empresas privadas, agroindustrias y otros operadores puedan importar combustible.
Frerking sostuvo que se necesita una norma que permita terminar de manera definitiva con las colas y garantizar diferentes fuentes de abastecimiento. Reconoció que el incremento del dólar y de los precios internacionales del combustible dificulta la importación, pero insistió en que se deben transparentar las condiciones para que el productor pueda acceder al diésel de manera oportuna.
La CAO también mantiene su pedido de abrogación del Decreto Supremo 5676, al considerar que la medida no solucionó de manera integral el problema del abastecimiento y que la escasez continúa afectando al sector productivo.
La advertencia llega cuando el campo necesita comenzar a preparar la campaña de verano. Para los productores, el tiempo se convierte ahora en un factor crítico: si el combustible no llega a las zonas agrícolas en los próximos días, el retraso en las labores podría afectar la producción y, con ello, el abastecimiento de alimentos en el país.
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