En medio de una tensión creciente y sin llegar a un acuerdo, diversos sectores sociales cumplen este miércoles 26 de julio, el tercer día consecutivo de una medida de presión que ha generado bloqueos en puntos estratégicos de la carretera que conecta Santa Cruz con el Beni, en Bolivia. Los manifestantes, agrupados en diferentes movimientos, exigen la construcción inmediata de los tramos carreteros Okinawa – Los Troncos y Okinawa – Parque Industrial.
El bloqueo inició el pasado lunes 24, en San Julián, Fortín Libertad, Okinawa y Guarayos, y se extendió a otros puntos, como Puerto Paila en el municipio de Cotoca, y Puerto Ibáñez, en el municipio de Pailón, sumando más localidades a la protesta.
Los manifestantes han sido tajantes en sus demandas y expresaron su falta de interés en los porcentajes de participación tanto del Gobierno nacional como de la Gobernación cruceña en la ejecución de los proyectos viales exigidos.
La situación generó un panorama complicado para los ciudadanos, productores, exportadores e importadores, así como para el transporte pesado. En algunos puntos de bloqueo se permitió un cuarto intermedio para el paso de vehículos varados, aunque en otros lugares, los bloqueadores mantienen una postura más radical, solo permitiendo el paso de ambulancias, obligando al resto a buscar rutas alternativas de desvío para llegar a sus destinos.
María Esther Peña Cuéllar, gerente técnica del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), alertó sobre los graves daños económicos y también intangibles que esta medida de presión está causando al país, afectando la credibilidad de los mercados internacionales y surgirá un escenario de inestabilidad.
Por su parte, Marcelo Cruz, secretario ejecutivo de la Asociación del Transporte Pesado Internacional Santa Cruz, declaró las pérdidas millonarias que enfrentan día a día debido al bloqueo, destacando la falta de seguridad jurídica para los trabajadores, quienes ven afectados la cadena logística y productiva.
“Cada camión pierde mil bolivianos por día y por día son cinco millones de bolivianos que se pierden a nivel global porque son más de cinco mil camiones que se ven afectados en todo lo que es la rotación, no solamente los camiones que están en el punto de bloqueo, puesto que a partir de ese bloqueo existen otros camiones que no pueden circular y tienen que quedarse en poblaciones cercanas o ciudades intermedias y el gasto aumenta, el único que corre con ese gasto y perjuicio es el dueño de ese motorizado, el chofer se ve afectado porque no tiene para su alimentación”, señaló Cruz.
Las autoridades han sido instadas a coordinar y buscar una solución a través del diálogo para resolver este conflicto que está surgido tanto al departamento cruceño como al país en su conjunto. La situación demanda una unidad y pacto social entre gobernantes y gobernados, que permita superar la crisis y encontrar una salida consensuada para el bienestar de todos.
El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) hizo un llamado a poner fin a los bloqueos y paros, abogando por una cultura del diálogo y el trabajo conjunto para garantizar el desarrollo económico y la provisión de alimentos tanto a Bolivia como al resto del mundo, a través de las exportaciones.
RED UNO










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