El feriado del Día del Trabajador se perfila con baja movilidad turística. La incertidumbre generada por los conflictos sociales y las condiciones climáticas adversas ha provocado que muchos viajeros opten por quedarse en casa afectando directamente al sector hotelero, según el presidente de la Cámara Hotelera de Santa Cruz, Jorge Vaca.
Demandas de la Central Obrera Boliviana (COB), protestas de sectores como salud, educación, transporte e interculturales generan incertidumbre y desalientan los desplazamientos. “Siempre genera incertidumbre, el fantasma del bloqueo en el país y eso definitivamente es determinante, es letal para el turismo”, señaló Vaca.
A este panorama se suman las lluvias persistentes, el encarecimiento de los pasajes aéreos y una conectividad limitada, factores que dificultan consolidar un flujo turístico significativo.
“Esperemos que las cosas mejoren, que no se incrementen las lluvias y que no haya paros ni bloqueos para que la gente se anime a viajar”, agregó el presidente de la Cámara Hotelera de Santa Cruz.
Vaca informó que el comportamiento del turismo en feriados largos suele ser mayoritariamente interno: un 80% corresponde a visitantes nacionales y apenas un 20% a internacionales. En Santa Cruz, los viajeros del interior suelen recorrer atractivos urbanos, mientras que los cruceños optan por destinos como la Chiquitanía, Aguas Calientes o Samaipata.
La coyuntura social y climática convierte este feriado en uno de los más inciertos del año, con un impacto directo en la economía del sector hotelero y turístico.
LR








