El Gobierno atribuyó la caída de la producción de gas natural a la falta de inversiones durante anteriores administraciones y acusó a esos gobiernos de generar incertidumbre y alejar a las empresas que operaban en Bolivia.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, afirmó que el país todavía cuenta con recursos hidrocarburíferos, pero necesita inversiones para impulsar nuevas tareas de prospección, exploración y explotación.
“En este país hay hidrocarburos, hay gas. El tema es que, por la inoperancia y la irresponsabilidad de las administraciones anteriores, no se invirtió dinero en prospección y en exploración”, manifestó.
El ministro también sostuvo que las empresas se alejaron debido a la incertidumbre y a presuntas prácticas de extorsión. En ese contexto, señaló que uno de los principales desafíos del Gobierno es recuperar la confianza de los inversionistas para reactivar el sector energético.
La producción cayó más del 54%
Las cifras reflejan la magnitud del retroceso de la industria gasífera boliviana. Según un estudio del Growth Lab de la Universidad de Harvard, publicado en abril de 2026, la producción nacional de gas natural pasó de 59,6 millones de metros cúbicos diarios en 2014 a 27,3 millones en 2025.
Esto representa una disminución del 54,2% en once años, un descenso que afecta la capacidad exportadora del país y reduce la disponibilidad de recursos provenientes de la comercialización de hidrocarburos.
El declive también genera preocupación por el abastecimiento energético, debido a que el gas natural es fundamental para la generación de electricidad y el funcionamiento de diferentes actividades económicas.
De acuerdo con el mismo estudio, el 66% de la electricidad generada en Bolivia durante 2024 tuvo como fuente el gas natural.
Bolivia se prepara para importar gas
En medio de este escenario, el Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5755, el 26 de octubre, que autoriza excepcionalmente la importación de gas natural (GN) y gas natural licuado (GNL).
La disposición permite que personas naturales o jurídicas, públicas o privadas, importen estos productos para consumo propio o para la generación de electricidad.
La medida evidencia el cambio que atraviesa el sector energético boliviano: de ser un importante exportador de gas a tener que habilitar mecanismos para comprar este recurso en el exterior.
El reto de recuperar el sector hidrocarburífero
El Gobierno sostiene que Bolivia puede recuperar su potencial gasífero mediante nuevas inversiones y mejores condiciones para las empresas. Sin embargo, la recuperación dependerá de que las iniciativas de exploración se traduzcan en descubrimientos, nuevos campos y un incremento sostenido de la producción.
El desafío también tiene implicaciones económicas, porque la caída de las exportaciones de gas reduce los ingresos que durante años fueron una de las principales fuentes de divisas para el país.
Mientras el Ejecutivo responsabiliza a las anteriores administraciones por la falta de inversiones, queda pendiente demostrar que las nuevas políticas podrán revertir el declive y evitar que Bolivia dependa cada vez más de la importación de combustibles y gas natural.
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