Ahoradigital.- Los precios internacionales del petróleo cerraron este viernes 31 de julio con nuevas ganancias, impulsados por la incertidumbre sobre el suministro mundial debido al conflicto en Medio Oriente y las restricciones que continúan afectando rutas estratégicas para el transporte de crudo.
El Brent, referencia internacional, subió 1,22% y terminó la jornada en $us 90,12 por barril, mientras que el estadounidense West Texas Intermediate (WTI) avanzó 1,29% hasta situarse en $us 84,67.
El incremento diario, sin embargo, representa solamente una parte de lo ocurrido durante julio: el Brent acumuló una subida cercana al 24% durante el mes, mientras que el WTI avanzó aproximadamente 21%, reflejando la fuerte volatilidad provocada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y los riesgos sobre el suministro internacional.
Medio Oriente mantiene en alerta al mercado petrolero
La principal preocupación de los mercados continúa siendo la situación en Medio Oriente.
Las tensiones y ataques han afectado el tránsito por algunas de las principales rutas utilizadas para transportar petróleo hacia los mercados internacionales, particularmente el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético mundial.
Reuters señala que el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las acciones de los hutíes respaldados por Teherán han limitado el tránsito por puntos críticos como Ormuz y el estrecho de Bab el-Mandeb.
La posibilidad de nuevas interrupciones mantiene una prima de riesgo sobre el precio internacional del crudo.
El Brent termina por encima de $us 90
El cierre en $us 90,12 vuelve a colocar al Brent sobre la barrera psicológica de los 90 dólares.
El WTI, por su parte, terminó en $us 84,67.
La evolución durante julio fue especialmente volátil. El pasado 22 de julio, por ejemplo, el Brent había alcanzado los $us 94,07, su nivel de cierre más alto en casi seis semanas, después de una intensificación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán.
Posteriormente, los precios retrocedieron ante señales de una posible reducción de los enfrentamientos, pero las dudas sobre el suministro volvieron a impulsar las cotizaciones al cierre del mes.
Analistas prevén precios elevados
Las perspectivas para los próximos meses tampoco apuntan todavía a un retorno rápido a los niveles anteriores al conflicto.
Una encuesta de Reuters realizada entre analistas durante julio proyecta que el Brent podría registrar un precio promedio de alrededor de $us 85,22 durante 2026, mientras que el WTI tendría una media aproximada de $us 80,14.
Los expertos consideran que las interrupciones en el suministro desde Medio Oriente podrían mantener elevados los precios y la volatilidad durante los próximos meses.
Incluso en caso de alcanzarse un alto el fuego, algunos analistas estiman que la normalización completa de los flujos petroleros podría necesitar entre cuatro y seis meses.
¿Por qué debería preocuparle a Bolivia?
La evolución internacional del petróleo adquiere especial importancia para Bolivia en momentos en que el país enfrenta dificultades en el abastecimiento de combustibles.
Aunque Bolivia es productor de hidrocarburos, durante los últimos años se volvió fuertemente dependiente de la importación de gasolina y diésel para cubrir la demanda interna.
Por ello, un petróleo internacional más caro puede incrementar el costo que debe asumir el país para adquirir carburantes en el exterior.
El efecto adquiere una dimensión adicional debido a la actual situación cambiaria: Bolivia enfrenta simultáneamente un petróleo más caro en los mercados internacionales y un dólar que este viernes llegó a Bs 12,15.
Esto significa que la presión puede producirse por dos vías: un mayor precio internacional de los derivados y un costo más alto de las divisas necesarias para importarlos.
El combustible, otro frente abierto para el Gobierno
La subida del petróleo coincide además con los problemas de abastecimiento de diésel que continúan afectando diferentes regiones del país.
Transportistas y productores han reportado dificultades para conseguir carburantes, mientras YPFB y el Gobierno anunciaron medidas para intentar normalizar el suministro.
En este escenario, una prolongación de los precios internacionales por encima de los $us 90 para el Brent podría representar una presión adicional sobre el costo de las importaciones bolivianas.
El comportamiento del petróleo durante agosto dependerá principalmente de la evolución del conflicto en Medio Oriente, de la situación de las rutas marítimas y de las decisiones que adopten los principales productores.
Julio termina, por ahora, con una señal clara: el petróleo volvió a superar los $us 90 y registró uno de sus meses de mayores incrementos de 2026, agregando una nueva variable de preocupación para países importadores de combustibles como Bolivia.
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