Como sucedió la semana pasada, Shell picó en punta y, tras la devaluación de este miércoles, aumentó 37% promedio los combustibles. Así, la nafta súper de la marca en la Ciudad de Buenos Aires pasó de $ 446 a 612.
Las estaciones de esta petrolera cambiaron sus precios a partir de las 15, según comentaban los estacioneros.
No pasó ni una semana desde el último aumento, que se registró el pasado viernes 8 de diciembre. En esa ocasión, las petroleras aplicaron subas de entre 15 y 30%. Así, con ambas subas, el precio de los combustibles en los surtidores habrán subido 67%.
En una reunión de empresarios y ejecutivos por el Día del Petróleo, se evidenció una preocupación palpable respecto del aumento en los costos. Allí se supo de fuentes seguras que en las próximas horas subirán los valores de los combustibles en los surtidores.
Es esencial comprender que la devaluación de la moneda, aunque busca impulsar la competitividad de las exportaciones argentinas, también conlleva el riesgo de una mayor inflación.
El aumento en los precios de los combustibles, un insumo fundamental para la mayoría de las industrias, podría acelerar este proceso inflacionario.
Agencias








