La Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) de Tarija atraviesa una nueva disputa por su conducción. Rosa Ramos, quien se desempeñaba como vicepresidenta de la institución, asumió la presidencia bajo el argumento de que le corresponde la sucesión, mientras Ronald Garnica rechaza su designación y asegura que continuará en el cargo hasta mayo de 2027.
Ramos defendió su posesión y afirmó que su decisión se respalda en un documento relacionado con las actuaciones del Tribunal de Honor de la organización vecinal. La dirigente cuestionó que Garnica se resista a dejar las oficinas y sostuvo que, si considera que no existen motivos para apartarlo, debe defenderse ante las instancias correspondientes.
“Ahora me toca desempeñar la presidencia de la Fedjuve que me corresponde por sucesión, yo era la vicepresidenta”, manifestó.
La nueva ejecutiva señaló que su principal objetivo es recuperar el trabajo institucional y retomar las gestiones en beneficio de los barrios de Tarija.
Garnica rechaza la decisión y reivindica su mandato
Por su parte, Garnica calificó de ilegal la designación de Ramos y sostuvo que su mandato continúa vigente hasta mayo de 2027. El dirigente cuestionó que la decisión se hubiera tomado en una reunión con la participación de un grupo reducido de personas y afirmó que una determinación de esa magnitud requiere la intervención de los presidentes de barrio y del directorio en pleno.
También denunció una presunta intromisión política en la organización, aunque la existencia de esa supuesta injerencia no ha sido establecida de manera independiente.
La controversia se profundizó después de que el Tribunal de Honor emitiera una resolución que dispone apartar a Garnica por presuntas vulneraciones al estatuto relacionadas con la conformación de dirigencias paralelas.
Una disputa que afecta a la representación vecinal
El conflicto deja en entredicho la unidad de la dirigencia vecinal y plantea interrogantes sobre la legitimidad de las decisiones adoptadas por los distintos sectores.
Mientras Ramos defiende la sucesión y anuncia que buscará convocar a los representantes de los barrios para coordinar actividades, Garnica insiste en que no abandonará la presidencia antes de concluir su periodo.
La resolución de la controversia dependerá de los procedimientos internos, la interpretación de los estatutos y las determinaciones que correspondan a las instancias competentes.
Por ahora, el desafío para la Fedjuve es superar la disputa dirigencial y recuperar la capacidad de coordinación y gestión en favor de los vecinos, en medio de las acusaciones cruzadas y las dudas sobre quién debe ejercer legítimamente la representación departamental.
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