Un teniente del Ejército fue enviado a prisión preventiva por 120 días, mientras se investiga la desaparición de 33.608 municiones calibre 5,56 x 45 milímetros de un depósito militar del Regimiento de Satinadores RS-2 “Cnel. Francisco Manchego”, en Montero.
La justicia determinó que el militar, quien estaba encargado de custodiar el depósito de armas y municiones, cumpla la detención preventiva en el Centro de Readaptación Productiva de Montero (Cerprom), dentro de una investigación por el presunto delito de hurto de material militar.
Pero el caso va mucho más allá de un simple faltante de inventario. De acuerdo con la Fiscalía, las municiones —que representan alrededor de 400 kilos de material bélico y un valor superior a Bs 800.000— habrían sido retiradas de manera progresiva durante varios meses.
Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores es que las cajas donde estaban almacenados los cartuchos habrían sido rellenadas con cemento para aparentar que permanecían llenas, ocultando de esa manera la desaparición de las municiones.
La Fiscalía también expresó preocupación por el destino que pudieron tener los cartuchos, debido a que la munición calibre 5,56 x 45 es compatible con distintos fusiles de asalto. El fiscal de Montero, Carlos Candia, advirtió que su circulación fuera del control militar podría representar un riesgo para la seguridad y que este tipo de munición puede ser utilizada en actividades criminales.
El teniente detenido estaba a cargo del depósito desde enero. Sin embargo, la investigación deberá establecer cuándo comenzaron a desaparecer las municiones, quiénes tuvieron acceso al arsenal y, sobre todo, qué ocurrió con las 33.608 balas que salieron del control militar.
La medida cautelar contra el uniformado no implica una condena y forma parte de una investigación que busca determinar responsabilidades por la desaparición del material bélico.
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