Santa Cruz es el escenario de un encuentro de delegados bolivianos y brasileños en miras a coordinar trabajos para frenar el crimen organizado vinculado al narcotráfico. Este miércoles se inauguró la «XIII Comisión Mixta sobre Drogas y Temas Conexos Bolivia–Brasil», la misma que se llevará adelante durante dos jornadas consecutivas.
En el evento inaugural participan: el ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo; el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano; policías antidrogas y delegados de Brasil, como el director de cooperación Internacional de la Policía Federal, Felipe Tavares Seixas, el cónsul adjunto de Brasil en Santa Cruz, Carlos Leopoldo de Oliveira, entre otros.
Según el viceministro Justiniano, cinco serán los ejes temáticos que abordarán en este evento: reducción de la oferta, control de sustancias químicas, cultivos de coca y desarrollo alternativo, reducción integral de la demanda y el lavado de activos y cooperación jurídica.
«Bolivia y Brasil comparten una gran frontera, pero también comparten una gran responsabilidad. El narcotráfico y se dan modos en estas fronteras con lavado activos, con rutas de narcotráfico, con un montón de cosas que ambas fronteras ambos países tienen que trabajar, por eso es vamos a estar en esta reunión durante dos días», señaló el zar antidroga de Bolivia.
Explicó que, en el eje de cultivos de coca, Bolivia maneja el asunto de forma sencilla, pero pretenden avanzar mucho más que un tema de interrupción, además, sobre el eje de lavado de activos, buscan reforzar las acciones para dar con las organizaciones criminales.
«El tema de lavado de activos, para nosotros es fundamental porque si no seguimos el dinero, las organizaciones criminales se reconstruyen. Si no golpeamos el tema de su economía, estas organizaciones pasan a otras personas», advirtió.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, indicó que el encuentro bilateral surge luego de un encuentro entre los presidentes Rodrigo Paz y Lula da Silva, y tras la coordinación se espera abordar el tema de la seguridad, sobre todo en la lucha contra el delito del narcotráfico, reforzando no solo los controles en las fronteras, sino combatir la ola de violencia que se genera producto de los ilícitos.
«Dada que en la extensa frontera que, con el Brasil de más de 3.000 kilómetros, es necesario reforzar la presencia nuestra en nuestras fronteras y la del Brasil en cooperación con la Policía Federal y el Ministerio de Justicia y Seguridad para dar inicio a algo que también está afligiendo internamente a nuestro país, una ola de violencia que los bolivianos no conocíamos y que vamos a necesitar de la cooperación de la policía federal de Brasil», dijo.
Delegación de Brasil
El cónsul de Brasil en Bolivia, Carlos Leopoldo de Oliveira, indicó que al menos 25 personas de Brasil, participan de la comisión mixta, de las cuales la mitad asisten de forma presencial y es resto, en virtual.
«Del lado boliviano estamos muy satisfechos con la representatividad de todos los sectores involucrados en Bolivia con la cooperación militar en esta materia», dijo.
Por su parte, Felipe Tavares Seixas, director de cooperación internacional de la Policía Federal de Brasil, señaló que la agenda de la comisión mixta es extensa, pero abordarán los temas de importancia para hacer frente al crimen organizado vinculado al narcotráfico.
«La expectativa es extremadamente alta de que esta comisión sea un nuevo capítulo de relación entre Brasil y Bolivia y que podamos salir con compromisos concretos entre nuestras instituciones», manifestó.
¿Qué resultados espera Bolivia?
«Ha cambiado la gente, entonces tenemos que poner nuevas personas que van a estar trabajando en conjunto. Tenemos que hacer operativos coordinados a nivel regional y específicamente con Brasil. Hay un intercambio de inteligencia, hay un tema de buenas prácticas y un seguimiento de los compromisos anteriores y trazar hacia el futuro», explicó el viceministro Justiniano.
Detalló que, al tener una «frontera común entre Bolivia y Brasil, también tiene que tener una respuesta común contra el crimen organizado».
El Deber







