Ahoradigital – Ante la escalada de violencia atribuida a organizaciones del narcotráfico y las disputas por el control de rutas, Bolivia activará esta semana tres frentes de acción contra el crimen organizado: cooperación internacional, control de las fronteras con Brasil y una estrategia de coordinación institucional en Santa Cruz.
El primer frente se desarrolla en Panamá, donde el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, participa en la segunda reunión de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C), que se desarrolla este martes y miércoles.
La delegación boliviana planteará mejorar el intercambio de inteligencia entre países, reforzar el control de las fronteras y del espacio aéreo e incorporar tecnología para enfrentar a las organizaciones criminales transnacionales.
Justiniano señaló que la lucha contra el narcotráfico no puede limitarse a la incautación de droga, porque las organizaciones pueden reconstruirse mientras conserven sus fuentes de financiamiento, logística y redes de corrupción.
Operativo conjunto con Brasil
El segundo frente comenzará este jueves 13 de agosto en Guayaramerín, Beni, donde Bolivia y Brasil pondrán formalmente en marcha el denominado Plan Fronteras Seguras.
La estrategia contempla operaciones permanentes en zonas consideradas críticas de Pando, Beni y Santa Cruz, entre ellas Cobija, Guayaramerín, Puerto Suárez y San Matías.
Según el Ministerio de Gobierno, en estos sectores se habrían asentado estructuras vinculadas al Primer Comando de la Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV), dos de las principales organizaciones criminales brasileñas.
La coordinación con Brasil adquiere especial relevancia después de los recientes hechos violentos registrados en la frontera y de las operaciones desarrolladas en territorio brasileño contra personas vinculadas a la investigación por la emboscada en San Matías, donde murió un policía boliviano.
Santa Cruz prepara una respuesta institucional
El tercer frente tendrá como escenario Santa Cruz. El próximo 19 de agosto se instalará el Consejo de Seguridad Ciudadana, encabezado por el gobernador Juan Pablo Velasco y con participación del Ministerio de Gobierno, Ministerio de Defensa y otras instituciones.
El objetivo será coordinar acciones frente al crecimiento de la criminalidad y establecer una respuesta conjunta entre las diferentes instancias del Estado.
El Gobierno atribuyó parte de la reciente ola de asesinatos en Santa Cruz a una disputa entre organizaciones criminales brasileñas por el control territorial y las rutas del narcotráfico. La violencia ha incrementado la presión para reforzar tanto la seguridad interna como la cooperación internacional.
De esta manera, Bolivia busca responder al crimen organizado desde tres escenarios simultáneos: la cooperación internacional en Panamá, el control operativo de la frontera con Brasil y la coordinación de las instituciones de seguridad en Santa Cruz.
Ahoradigital con información de EL DEBER y Agencia de Noticias Fides.







