Una avioneta procedente de Bolivia fue interceptada por la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) en el estado de Mato Grosso. Tras aterrizar en una pista clandestina, el piloto presuntamente prendió fuego a la aeronave y huyó hacia una zona boscosa, donde posteriormente fue localizado y murió después de un enfrentamiento con agentes policiales.
El incidente ocurrió el viernes 23 de octubre en una zona rural del municipio de Juara, en el noroeste de Mato Grosso, a unos 650 kilómetros de Cuiabá, la capital del estado.
Según los reportes oficiales, la aeronave realizaba un vuelo irregular y no contaba con un plan de vuelo. Ante esta situación, las autoridades brasileñas activaron un operativo para interceptarla.
Un operativo con aviones militares
La intervención fue coordinada por el Comando de Operaciones Aeroespaciales de Brasil, con participación de la Policía Federal.
Para localizar e interceptar la avioneta, la Fuerza Aérea desplegó un avión de combate A-29 Super Tucano y una aeronave E-99 equipada con sistemas de vigilancia por radar.
Al advertir la aproximación de los aviones militares, el piloto realizó un aterrizaje de emergencia en una pista clandestina situada en la región de Fazenda Monte Azul. Posteriormente, la aeronave quedó completamente destruida por el fuego, presuntamente provocado por el propio piloto.
Después de abandonar el lugar, el hombre escapó hacia una zona boscosa, lo que dio inicio a una búsqueda por parte de las fuerzas de seguridad.
El piloto murió tras un enfrentamiento
El Grupo Especial de Fronteras (Gefron) informó que el sospechoso fue localizado durante la madrugada del sábado 24 de octubre.
De acuerdo con la versión policial difundida por medios brasileños, el hombre se resistió a la intervención y se produjo un enfrentamiento. El piloto resultó herido y recibió atención médica, pero murió posteriormente.
Hasta los últimos reportes publicados, las autoridades no habían revelado oficialmente su identidad.
Investigan un posible vínculo con el narcotráfico
Las circunstancias del vuelo, la ausencia de un plan de navegación y el aterrizaje en una pista clandestina llevaron a las autoridades brasileñas a investigar una posible relación con el tráfico de drogas.
Sin embargo, la información publicada por El Deber señala que no estaba confirmado el hallazgo de sustancias controladas en la aeronave. Otros reportes brasileños mencionaron indicios de posibles estupefacientes entre los restos, aunque no se había establecido públicamente la cantidad transportada.
Las investigaciones deberán determinar qué carga llevaba la avioneta, cuál era su destino y si otras personas participaron en la operación.
El caso vuelve a poner bajo la lupa las rutas aéreas clandestinas entre Bolivia y Brasil, utilizadas presuntamente por organizaciones criminales para actividades ilícitas transfronterizas.
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