El sistema de salud de Yacuiba vuelve a quedar en el centro de la preocupación de autoridades y sectores sociales. El Concejo Municipal y representantes del sector salud se movilizaron ante el déficit de personal que afecta a los establecimientos del municipio y reclamaron soluciones frente a una brecha que, según las organizaciones locales, alcanza a 280 ítems.
La demanda se produce en medio de una situación que viene arrastrándose desde hace varios años y que afecta principalmente al funcionamiento del Hospital Rubén Zelaya y a los centros de primer nivel.
El problema no se limita únicamente a la falta de médicos. En el hospital también se ha advertido déficit de personal de enfermería, técnicos y otras áreas indispensables para garantizar una atención continua. Un informe reciente estableció que el Rubén Zelaya tiene una brecha de alrededor de 144 trabajadores, de los cuales apenas entre 30 y 40 pudieron ser incorporados mediante contrataciones municipales.
A esto se suma la presión sobre servicios sensibles. El área de Hemodiálisis, por ejemplo, atiende a más pacientes de su capacidad proyectada, mientras que Pediatría y Neonatología también enfrentan dificultades para garantizar una atención permanente.
El reclamo también apunta al Ministerio
Los sectores movilizados cuestionan las exigencias planteadas por el Ministerio de Salud para la reorganización del sistema y sostienen que, mientras se pide una redistribución del personal y el cumplimiento de determinados requisitos, Yacuiba continúa enfrentando una necesidad concreta de trabajadores.
El debate no es nuevo. En anteriores evaluaciones del Ministerio se había observado que el problema de Yacuiba no necesariamente era la inexistencia absoluta de personal, sino la distribución y reorganización de los recursos humanos. También se había advertido sobre las condiciones deficientes de varios centros de primer nivel.
Sin embargo, desde Yacuiba se sostiene que las necesidades actuales superan la capacidad de respuesta del municipio y que la falta de personal termina repercutiendo directamente en la calidad y continuidad de la atención.
El propio Ministerio de Salud informó en junio que, tras una reunión con el alcalde de Yacuiba, se concretó la asignación de apenas dos nuevos ítems, uno para Bioquímica en el Hospital Rubén Zelaya y otro para un médico general en el centro de salud San Pedro, además de anunciar un proceso de reorganización de los centros de primer nivel.
La diferencia entre esa respuesta y la magnitud del déficit denunciado explica parte de la molestia de los sectores de salud y de las autoridades locales.
Una crisis que lleva años sin solución
La falta de personal se suma a otros problemas estructurales. El Hospital Rubén Zelaya también enfrenta dificultades por el deterioro de equipamiento médico y la necesidad de renovar equipos en áreas como Quirófano, Neonatología y la Unidad Transfusional.
La crisis incluso llevó anteriormente al hospital a declararse en emergencia, mientras distintas autoridades se responsabilizaban entre sí por la falta de recursos y por las dificultades para contratar personal.
En ese escenario, el Concejo Municipal y los sectores de salud buscan que la discusión deje de ser solamente administrativa y se traduzca en soluciones concretas para los pacientes.
La pregunta que queda planteada es si el déficit puede resolverse únicamente mediante una redistribución de los recursos existentes o si Yacuiba necesita efectivamente una ampliación significativa de los ítems para garantizar el funcionamiento adecuado de su sistema sanitario.
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