La presidente del barrio El Molino y del distrito 1, Irina Sargenti, afirmó este miércoles que está siendo víctima de una “persecución judicial” por haber ejercido el control social en el conflicto entre la Policía Boliviana y la municipalidad, concerniente al futuro de los terrenos donde funcionaba la Estación Policial Integral (EPI) Central.
“Lo vivo en carne propia, los trece presidentes de distrito hemos dicho (al Viceministro de Seguridad Ciudadana), me ha pasado a mi que me inicien un proceso penal de manera injusta y eso le puede pasar a cualquier otro dirigente que realice el control social, es increíble cómo les duele que uno les diga la verdad y que, realmente, no están haciendo un trabajo efectivo en lo absoluto”, reprochó.
En ese orden, cuestionó también que la prolongación del conflicto de intereses entre la municipalidad y la Policía, genere que el predio citado se encuentra prácticamente “baldío” y sea un lugar potencial para atracos pero que además genera una mala imagen para el “casco viejo” de la ciudad.
Sargenti encabezó movilizaciones ciudadanas, llegando incluso a derribar el muro “clandestino” que estaba construyéndose en el terreno, a solicitud de la institución del verde olivo.
Tomado de El Periódico









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