La Fiscalía amplió la investigación por la desaparición del abogado Lorgio Saucedo y emitió una segunda imputación contra Yerko Iriarte, presunto socio y sicario del narco uruguayo Sebastián Marset, por el delito de asesinato. Pruebas de ADN, rastros de pólvora, videos y conversaciones de WhatsApp forman parte de los elementos presentados en su contra.
“Según los rastros de sangre colectados tanto en la tierra del lugar del hecho y las zapatillas pertenecientes a esta persona, se tiene que Yerko Junior Iriarte ha sido quien ha cometido el ilícito penal de asesinato, teniendo como víctima a Lorgio Saucedo Méndez, tal como se ha logrado determinar en la pericia genética (ADN) realizada, que establece que la sangre encontrada en dichas muestras (tierra y zapatos de Iriarte) sería concordante con el material genético extraído de la progenitora de la víctima, Ana María Méndez Gutiérrez”, señala el parte de la imputación al que accedió EL DEBER.
El documento identifica a Iriarte en grado de autor y a otros tres varones como cómplices del hecho delictivo: Elvis Richard Gálvez Huamanyalli (peruano), Bruno Daniel Parada y Romer García Mendoza.
Los cuatro imputados fueron aprehendidos el 3 de septiembre, un día después de que el abogado Saucedo fuera secuestrado y ejecutado en la pista del aeródromo ubicado en Coloradillo, municipio cruceño de Warnes, según la imputación.
Inicialmente los sospechosos fueron enviados a la cárcel de Palmasola, imputados por secuestro y tráfico de armas. Sin embargo, durante las vacaciones judiciales la jueza del caso les otorgó detención domiciliaria desde el 29 de diciembre de 2025. En la nueva imputación por asesinato se advierte que los implicados ya no fueron encontrados en sus domicilios, donde debían cumplir la cautelar.
La imputación también establece que el video de la ejecución fue hallado en el celular de Iriarte. Además, las pruebas de guantelete confirman que los cuatro implicados dispararon armas de fuego antes de ser detenidos. A esto se suman pericias informáticas que revelan que el grupo mantenía contacto permanente y coordinaba acciones para ocultarse y salir del país.
En una nota de EL DEBER se reveló que, en el caso de Iriarte, las pericias a su celular reflejaron contactos a través de WhatsApp con un número de prefijo alemán, cuyo usuario se identificaba como “Rey del Sur”, alias con el que Marset se hacía llamar
Iriarte envió varios mensajes a ese número para pedir que interceda ante fiscales y policías con el fin de evitar la aprehensión de sus familiares en el domicilio donde fue buscado por la desaparición de Saucedo, quien fue visto por última vez en su compañía. A ello se suma que Coloradillo fue identificado como uno de los centros de almacenamiento de droga y armas de la operación de Marset.
Dolor de la familia
“Quiero justicia. Hasta el día de hoy no sabemos dónde está el cuerpo de mi hijo, no sé dónde ir a llorar su muerte. La prueba de ADN demuestra que la sangre hallada en la tierra de ese aeropuerto y en los zapatos de Yerko eran de mi hijo. En su celular encontraron el video cuando le disparan. No sé qué pruebas más necesita la jueza para agilizar este caso. Exijo que los notifiquen (con la imputación) y los regresen a la cárcel para que paguen por lo que hicieron”, afirmó, en contacto con EL DEBER, Ana María Méndez, madre del abogado desaparecido.
Ayer, en puertas del juzgado, Méndez denunció que la imputación fue emitida el 10 de abril, pero la jueza aún no tramita la notificación.
Fuente: El Deber








