El valor referencial del dólar estadounidense continúa en ascenso y se mantiene al borde de los 10 bolivianos. Según la última actualización, la cotización se ubica en 9,99 bolivianos para la compra y 10,20 bolivianos para la venta, consolidando la presión cambiaria en el país.
Este comportamiento se da tras varios días de incrementos sostenidos. A inicios de semana, el indicador ya había superado la barrera de los 10 bolivianos en la venta, en un contexto marcado por alta demanda de divisas y menor disponibilidad en el mercado.
Sin embargo, el Gobierno busca moderar las expectativas. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, aseguró que esta subida responde principalmente a factores estacionales y anticipó que el tipo de cambio referencial tenderá a bajar en el corto plazo.
Según explicó la autoridad, actualmente existe una mayor demanda de dólares debido a que el sector industrial requiere divisas para importar insumos, mientras que el agro aún no ha liquidado exportaciones porque se encuentra en plena etapa de cosecha. A esto se suma que la minería, aunque activa, no logra cubrir toda la demanda.
“En las próximas semanas, quizás menos, vamos a ver una caída en la cotización del dólar”, afirmó Espinoza, al señalar que el ingreso de divisas por exportaciones agroindustriales y la reducción de importaciones deberían aliviar la presión cambiaria.
A este escenario se suma un problema estructural que se arrastra desde 2024: la escasez de dólares vinculada a la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN). La disminución de estos activos —clave para sostener la estabilidad cambiaria— ha reducido la capacidad del país para inyectar divisas al mercado, generando episodios recurrentes de iliquidez.
En paralelo, el país busca recomponer su liquidez externa. El Gobierno ha manifestado su intención de volver a los mercados internacionales con la emisión de bonos en dólares, tras varios años de ausencia, y también gestiona financiamiento con el Fondo Monetario Internacional por 3.300 millones de dólares. Ambas medidas apuntan a reforzar el ingreso de divisas y aliviar la presión cambiaria
El Deber







